Actualmente, más de dos tercios de los americanos son dueños
de sus casas. Y el número sigue creciendo.
Existen muchas razones poderosas para tener casa propia:
Acumular capital en la propiedad. Con el transcurso
del tiempo, los propietarios acumulan capital en sus propiedades, y
muchos de ellos utilizan ese capital para ayudarles a planear y pagar
su retiro o la educación universitaria de un hijo.
Ventajas tributarias. Como a los propietarios les
está permitido deducir los intereses hipotecarios y los impuestos
prediales de sus declaraciones del impuesto federal sobre la renta personal
(y una parte del impuesto estatal sobre la renta personal), estos pueden
reducir los impuestos que pagan.
Estabilidad de los pagos. Con una hipoteca de interés
fijo los propietarios saben cuál va a ser su pago hipotecario
del mes siguiente, del próximo año y dentro de cinco años.
Pero más importante aún, tener casa propia es parte del
sueño americano. Para obtener más información sobre
el proceso de compra de vivienda, desde entender el proceso de crédito
y solicitud de hipotecas hasta la inspección de la casa, utilice
nuestro curso de enseñanza en línea, Cómo
Comprar y Ser Propietario de Casa.