La mayoría de los prestadores y corredores hipotecarios velan
por los mejores intereses de sus clientes, pero hay algunos que pueden
tratar de aprovecharse de los consumidores empleando prácticas
"abusivas" o "predatorias" en los préstamos
que ofrecen.
La mejor manera de que los propietarios se protejan es adquiriendo conocimientos.
Si se informan mejor como consumidores, los propietarios de casa pueden
protegerse mejor y asegurarse de obtener las mejores hipotecas para las
cuales califiquen.
La campaña Don't Borrow Trouble®
proporciona a los propietarios la información que necesitan para
proteger sus hogares.
¿Qué son las prácticas abusivas o predatorias?
Aunque ninguna ley federal define las prácticas predatorias, y
cada estado los define de una manera diferente, estas prácticas
suelen tener por objeto despojar a un propietario del capital que ha acumulado
en su casa. Las prácticas abusivas o predatorias pueden incluir:
Refinanciar un préstamo varias veces dentro de un breve periodo
de tiempo y cargar puntos y cuotas muy altos cada vez.
"Empacar" un préstamo con seguros de crédito
de una sola prima, tal como el seguro de vida para garantizar el crédito,
y no divulgar debidamente su inclusión, costo o los cargos adicionales
relacionados con el mismo.
Cargar intereses y costos excesivos a un prestatario que califica
para intereses y costos más bajos que los ofrecidos por el
prestador.